LA CIUDAD DE GERION

Una aproximación a la fundación mítica, proyecto de ciudad y composición urbana de la ciudad de Girona.

Josep M. GRÀCIA

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VII. LA MORFOLOGIA DE LA CIUDAD

Sea como fuere, de lo que no hay duda, a juzgar por los restos arqueológicos, es de que en el s. I a.C. Girona sufrió una notable transformación urbanística que marcaría lo que hasta hoy mismo es el núcleo histórico de Girona; la reforma bajo imperial (284/304 d. C.) no modificó el trazado de las murallas del s. I a.C., no así la reforma carolingia (717) que amplió los límites intramuros de la ciudad hacia el burgo de Sant Pere y el Mercadal (al otro lado del Onyar). Entonces, si Sertorius decidió establecer una ciudad, digamos que, por su magnitud ex novo, ahí donde hasta el momento de la fallida secesión había una ciudad libre y abierta, aunque, sin duda, defendida y delimitada, no creo que existan dudas razonables de que Gerunda en tanto que Ciudad romana fuera fundada según el rito fundacional etrusco-latino, contenido en los libri rituales y transmitido a través de los Collegia instaurados a tales efectos por los Pontifex y, quizás, con el tratado de Vitruvio. Luego, hay un Plan ideal preconcebido, es decir, un proyecto de ciudad que en esencia se concreta en una distribución ortogonal, un templum fundacional o centro de la Ciudad, unos templos intramuros y extramuros, un Foro, una muralla fundacional y un muro, un cardo y decumanus maximo y unas puertas fundacionales, además de algunas poternas necesarias. La ortogonalidad de las calles sigue una dirección ritual y simbólica Norte-Sur y Este-Oeste que puede variar sensiblemente (cosa que no ocurre en Girona en la actualidad, pero sí ocurría hace dos mil años acorde con el cambio del eje de la tierra) cuando se procede a la adecuación de la ciudad al entorno, debido a la orografía, a vientos dominantes y a otras circunstancias propias del encalve (Gràcia, 1993). Es decir, que estamos frente a una ciudad estructurada en “parrilla hipodámica”, propia, pero no exclusiva (véase la babilónica Borsippa, FIG 4) del urbanismo romano. Aún así, se aduce que quizás Gerunda no tuviera dicho Plan ideal debido a la difícil orografía del lugar y las estrictas condiciones que se derivan de la presencia de los cuatro caudalosos ríos que la bordean, que, con frecuencia, inundaban los alrededores (Ribas, 1994), incluso la ciudad misma haciéndola impracticable.

A tenor de los restos arqueológicos descubiertos, conservamos una parte muy pequeña de la muralla fundacional y dos de las cuatro puertas fundacionales: las dos puertas del cardo maximo, la Cardo Sur, Correu Vell, actualmente perdida, pero está documentado que hasta 1857 en este lugar se situaba una torre medieval que al ser derribada evidenció que ocultaba una torre cuadrangular romana con sillares tallados en piedra arenisca, y al Norte, la conocida como Porta Sobreportes, también llamada Puerta de las Galias (Oliva, 1950). Las puertas inherentes al decumanus maximo son más conflictivas; probablemente el decumanus maximo sigue las trazas del actual Carrer Pere Rocaberti y Carrer Cundaro, por lo que las puertas debían estar situadas en el encuentro de estas calles con la muralla fundacional (Serra, 1942) (Serra, 1927) (Nolla, 1977).

La IMG 40, debida a Serra Ràfols (Serra, 1942), aunque retocada por Nolla (Nolla, 1977), muestra una hipótesis de la morfología de la ciudad de Girona. En la imagen pueden apreciarse las partes de la muralla fundacional que se conservan (líneas gruesas en negro), la ubicación de las puertas en el cardo, marcadas como (1) cardo Norte (Sobreportes) y (2) cardo Sur (Correu Vell), y la ubicación de la puerta Oeste del decumanus, marcada como (4). La puerta representada como (3) no sigue las direcciones principales esperadas (Este/Oeste), por lo que parece más bien que se trata de una poterna.


IMG 40. Planta de Girona (AAVV, 2007)

Igualmente, J. M. Nolla, (IMG 41) ha propuesto una morfología de la ciudad con unas insulae teóricas de 10,80 x 21,30 m. de lado; propone una trama per scamma (la dirección larga de la insula en sentido Este-Oeste). Esta propuesta, tiene el inconveniente de que invade el territorio de forma neutra y con un sentido preferente contrario a la pronunciada pendiente natural del terreno (Este-Oeste). Además, las insulae conforman unas vicus (hileras de casas) demasiado pequeñas para albergar cómodamente las habitationibus (viviendas privadas, Vitruvio, I,6,8; I,1,10; II,8,17; VI,3,2), o las casae humiles, pequeñas construcciones de alquiler (Virgilio, Bucolica, 2, 29) y, ya no digamos, las domus, teniendo en cuenta de que éstas albergaban un atrium, lo que requería disponer de unas dimensiones en consecuencia. Por otra parte, una distribución así, genera una cantidad excesiva de plateae (calles principales, es decir, de cardines y decumani) y de angiportus (callejuelas).

IMG 41. Planta de Gerunda propuesta por J. M. Nolla. (AAVV, 2007)

La planta de la Gerunda republicana se ajusta, sin embargo, a un rectángulo de 980 pies (D3) x 900 pies (C3), tomando el pie romano de 1 pie = 0,296 m. (vid. ESQUEMA 1). En sentido Norte-Sur la ciudad está distribuida en 9 insulae de 100 pies de ancho (C1) y en sentido Este-Oeste en 10 insulae de 85 pies de lado (D1) más una de 135 pies, que es la que limita con el río Onyar y que determina la muralla Oeste. La disposición de las insulae debe ser cuadrada o rectangular; de ser rectangular, lo que es más probable, la orientación de las insulae debe acomodarse a las curvas de nivel, es decir, deben ser siempre paralelas a ellas. El acceso normal a las habitationibus, casae y domus es, pues, a través de los cardines, no a través de los decumani. Se trata, pues, de una trama en donde las divisiones platearumque et angiportuum, las divisiones del las calles principales y callejuelas, es per strigas (“por bandas”) en donde el trazado de la ciudad forma una cuadrícula con manzanas rectangulares, que es, según Virtuvio, un distribución óptima para la ciudad (De Arch. I, 6, 1).

ESQUEMA 1. Gerunda. Ejes y cuadrícula básica.

Con esta distribución, y teniendo en cuenta los ejes de la ciudad, Cardo y Decumanus maximo, quedan delimitados, ver ESQUEMA 2, el Foro y el Templo, la Basílica, las Termas (próximas a donde en la actualidad están los baños árabes) y las Tabernae. He situado el Decumanus maximo haciéndolo coincidir con la parte alta de la ciudad (Torre Gironella); sin embargo, es muy posible que estuviera desplazado una insulae a la izquierda del dibujo, pasando por delante de la Basílica. Más adelante volveré sobre este punto y propondré otra posibilidad.

ESQUEMA 2. Gerunda. Distribución de las insulae.

En el ESQUEMA 3 se muestran, en rojo, las calles actuales que se conservan de la cuadrícula fundacional; en verde el Cardo y el Decumanus maximo; en negro los límites hipotéticos de la muralla, parte de la cual se corresponde con los últimos descubrimientos arqueológicos y las puertas de acceso principales: la de Sobreportes (Cardo Norte) (FOTO 13, 14, 15, 16) y la de Correu Vell (Cardo Sur (FOTO 17, 18). Las puertas del Decumanus maximo no son conocidas, pero deberían situarse donde se indica en el dibujo: decumanus Oeste frente al Onyar y decumanus Este justo antes de donde está en la actualidad la Torre Gironella. La puerta decumanus Oeste, frente al río, debió ser problemática; a menudo, las crecidas del río la inutilizaban, pero también ofrecía un acceso franco para las mercancías o para los visitantes que accedían a la ciudad navegando por él. Y, por fin, en amarillo, el Camino de Hércules (Vía Augusta) que cruzaba la ciudad por el Cardo.

ESQUEMA 3. Gerunda. Rojo: calles actuales que se conservan de la cuadrícula fundacional. Verde: Cardo y Decumanus. Negro: la muralla fundacional. Amarillo: Camino de Hércules, actual Carrer de la Força y caminos de acceso a la ciudad.

Sin embargo, teniendo en cuenta la orografía y los caminos de acceso a la ciudad, es probable que la puerta Este (Torre Gironella) y la puerta Oeste (frente al Onyar) tuvieran una función representativa, derivada del rito fundacional, y no estrictamente práctica. Teniendo en cuenta los caminos de acceso a la ciudad que se muestran en los planos antiguos, el acceso Este estaba desdoblado (vid. ESQUEMA 3). Por una parte, a la derecha del dibujo, había dos poternae que permitían el acceso desde el territorio Sureste, la poterna que actualmente se conserva en la Plaça Sant Domènech (FOTO 21, 22) y la del Carrer Escola Pia (FOTO 23, 24), al lado de una Torre de defensa circular. A la izquierda del dibujo, había otra poterna que permitía el acceso desde el territorio Noreste (Vall de Sant Daniel) y que también era la salida de la ciudad hacia la montaña de Montjuïc.

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FOTO 13. Puerta Norte Sobreportes, intramuros y, FOTO 14, extramuros.

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FOTO 15 y FOTO 16. Puerta Norte. Huella de la muralla fundacional en Sobreportes.

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FOTO 17 y FOTO 18. Puerta Cardo Sur. Vista entrando por el Carrer de la Força. La Foto 10 muestra el ancho de la muralla fundacional: el edificio estrecho frontal.

FOTO 19. Entorno intramuros de la Torre Gironella. Puerta Este.

FOTO 20. Entorno extramuros de la Torre Gironella. Puerta Este.

FOTO 21.  Poterna SE. Plaça Sant Domènech.

FOTO 22. Muralla fundacional Plaça Sant Domènech.

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FOTO 23. Poterna SE en el Carrer Escola Pia, vista extramuros y, FOTO 24, intramuros.



FOTO 25. Muralla Sur (Extramuros).

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Girona, Solsticio de invierno de 2009.