LA CIUDAD DE GERION

Una aproximación a la fundación mítica, proyecto de ciudad y composición urbana de la ciudad de Girona.

Josep M. GRÀCIA

Página Principal

-----

Contacto

 

VIII. PLAN IDEAL PRECONCEBIDO DE GERUNDA

Esta morfología urbana de Girona se ordena en base a un trazado que rige la composición urbana de la ciudad: un cuadrado de 900 pies de lado, que es lo que he llamado Plan ideal preconcebido.

ESQUEMA 4. Propuesta de Plan ideal preconcebido de Gerunda.

El cuadrado de 900 pies de lado define el límite construido de la ciudad: las insulae teóricas, en rojo, (consideradas entre ejes de las platae) que miden 100 pies de lado (M). Las medidas y proporciones son como sigue:


TRAZADO IDEAL

NOMENCLATURA
(Ver Esquema 1)

PIES

METROS

CODOS

MÓDULO

 

CARDO/DECUMANUS

C1/D1

100

29,6

66,667

M

2/3

CARDO/DECUMANUS

C2/D2

200

59,2

133,333

2M

4/3

CARDO/DECUMANUS

C3/D3

900

266,4

600,000

9M

18/3

En base a este trazado, se disponen los centros neurálgicos de la ciudad, que son:

(1) Templo de Júpiter caranico (Catedral)
(2) Foro frente a la Basílica (Edificio Pia Almoina)
(2’) Foro en el centro de la ciudad
(3) Puerta Cardo Norte. Puerta Sobreportes.
(4) Puerta Cardo Sur. Puerta Correu vell
(5) Recinto y burgo de Sant Pere: Templo de Cibeles (Iglesia de Sant Pere Galligants), Templo de las vestales (Iglesia de Sant Nicolau) y Templo de Venus (Iglesia de Santa Eulàlia
(6) Puerta Decumanus Este. Entorno de la Torre Gironella.
(7) Templo de Mercurio, extramuros; (Convent de Sant Domènech)
(8) Templo de Demeter/Proserpina, extramuros; (Iglesia de Sant Feliu)
(9) Termas
(10) Basílica
(11) Templo de Marte. Campo de Marte. (Iglesia Sant Martí Sacosta)
(12) Puente sobre el Onyar (Pont de la Princesa). Acceso a la Ciudad desde el territorio Oeste
(13) Poterna SE, acceso a la ciudad desde la actual Plaça de Sant Domènech
(14) Poterna NE, acceso a la ciudad desde la Vall de Sant Daniel y Monasterio de Sant Daniel
(15) Poterna SE’ acceso a la ciudad desde el Campo de Marte

Anteriormente, ya me referí a todos los templos relevantes extramuros, los que su ubican en el burgo de Sant Pere y la iglesia de Sant Feliu. Del templo de Mercurio la única vinculación que puedo establecer es la analogía entre Hermes y Sant Domènech (santo Domingo), predicador, es decir, guía e instructor de los hombres. Del templo de Marte, sólo cabe decir que la vinculación de Sant Martí, mártir militar, con Marte es de sobras conocida (Vorágine, 2005:CLXVI); además, hay noticia epigráfica de que los cristianos reutilizaron el templo de Marte levantando la iglesia de Sant Martí bajo la autorización del Emperador Filipo, 244-249 d.C., (Pla i Cargol:1943;21). En este entorno, en consecuencia, es donde se situaba el Campo de Marte, lugar de asentamiento de tropas y zona de practicas militares. En realidad, el templo de Marte se asienta en una explanada por debajo de la Plaça Sant Domènech que debió ser idónea para ese menesteres. Se puede reconocer en la actualidad una camino de entrada a la ciudad que pasaba por delante del templo de Marte y que conducía a una poterna SE ((15) en ESQUEMA 4). Del templo dedicado a Júpiter, en la actual Catedral, es sólo una suposición derivada de la etimología de Gerunda, podía ser, incluso, un templo dedicado a Hércules o, como cree Pla i Cargol, a Augusto, como en Barcelona (Pla i Cargol, 1943:21). Debía haber otro templo dedicado a Júpiter extramuros situado en lo que ahora conocemos como Montjuïc (Mont Iovis), a pesar de que Pomponio Mela, en De Chorographia, sólo da noticia de dos mons Iovis: el de Barcino y el de Torroella de Montgrí y Avieno, en Ora maritima, omite ambos hitos geográficos costeros, lo cual, por la naturaleza de su obra, es bastante extraño.

Considero la posibilidad de el Foro de la Ciudad estuviera en la actual Plaça dels Lladoners, como se indica en el ESQUEMA 4. Con las especiales condiciones orográficas de Gerunda es improbable, además de bastante incómodo, que el Foro estuviera ubicado delante del Templo, si tenemos en cuenta que desde el Foro -(2) en el ESQUEMA 4- al Templo hay que salvar un desnivel de unos 15 metros; había ahí, sin duda, una plaza pública conectada con el Templo por unas escaleras, tal y como actualmente existe la escalinata que comunica el Carrer de la Força con la Catedral, pero el Foro, el Centro de la ciudad de pública concurrencia para los eventos significativos y la vida social estaba en lo que hoy conocemos como Plaça del Lladoners (2’). Al menos, el Foro estaba desdoblado. Vitruvio (De Arch. I,7,1) recomienda que en las ciudades que no estén situadas en la costa, el Foro debe ubicarse en el centro de la Ciudad.

Con respecto a este Centro de la Ciudad, un hecho curioso es el siguiente: actualmente, la Plaça del Lladoners es un plaza casi cuadrada resuelta en dos niveles; en el nivel inferior, que está a la misma cota topográfica que el Templo de Júpiter, actual Catedral, hay una fuente adosada al muro que separa los dos niveles. Dicha fuente no está situada en el centro geométrico de la plaza, sino ligeramente desplazada hacia la izquierda. Pues bien, la fuente está situada justamente en el centro geométrico del Plan ideal: en el ESQUEMA 4b se ha notado como (2’) y, en rojo, los ejes del Plan ideal, y en verde discontinua, el centro geométrico real de la Plaza (FOTO 26).

 

ESQUEMA 4b. En rojo los ejes de la ciudad según el Plan ideal y el centro geométrico. En verde discontinua el centro geométrico real de la plaza.

FOTO 26. Imagen de la Plaça del Lladoners. En rojo los ejes de la ciudad según el Plan ideal. En verde discontinua el centro real de la plaza.

La fuente está presidida (FOTO 27) por el escudo catedralicio: una imagen de la Virgen sosteniendo a Jesús, como la Mare de Déu de la Llet a la que antes he aludido, luego la imagen cristianizada de Cibeles. Debajo de la imagen de la Virgen María, un emblema del Obispo de Girona: la mitra pontificia, que es un tocado que llevan los pontifex en los actos litúrgicos, reminiscencia de los tocados de los sacerdotes de los cultos mitráicos, luego cibelinos, y que recuerda el gorro frigio, y debajo de la mitra, el ave oracular. Por fin, a modo de fuente, tres leones chorreando agua. La Plaça del Lladoners, que algunos llamaron “rincón noble y silencioso” y consideraron la fuente pública más bella de Catalunya (Pla i Cargol, 1943:252), fue construida, tal y como la vemos en la actualidad, por el Obispo Bernat de Pau en 1450, y fue acabada y reconstruida después de la guerra civil por Joan Margarit, el insigne humanista Obispo de Girona, en 1462 (Marqués, 1955), el único que defendió la fundación mítica de Girona por Gerion, y al que nadie ha hecho caso jamás.


FOTO 27. La fuente en la Plaça dels Lladoners. Centro geométrico del Plan ideal de la Ciudad. Detalle.



IMG 42. Gravado de la Plaça dels Lladoners, sin fecha (Pla i Cargol, 1943:254). En el gravado, la fuente está centrada en la plaza, que es una plaza simétrica, con escaleras a ambos lados; en la realidad, sin embargo, la fuente está ligeramente desplazada a la izquierda, aunque la plaza continúa siendo simétrica, como se muestra en el ESQUEMA 4bis. En el plano del planeamiento urbanístico actual de Girona (P.O.U.M.) la fuente no está bien situada: se dibuja en el centro de la plaza, no en su lugar exacto, que es como se muestra en este ESQUEMA 4b.

Ahora, profundizando un poco más en la cuestión, propongo otra lectura que debe incorporar, para su correcta comprensión, ciertas consideraciones referentes a la toponimia y otras relativas al oficio de quienes conciben el Plan ideal preconcebido, los Architéktõn.

Flumen Alba

Plinio (Hist. Nat. 2,23) nos informa de que los Gerundenses gozaban del derecho itálico, estatuto otorgado por Augusto; es sabido que las ciudades con derecho itálico eran asentamientos de extraordinaria importancia ritual y litúrgica para los romanos, y que estos asentamientos se correspondían con antiquísimos cultos mistéricos presentes en la zona. En el mismo párrafo, Plinio hace referencia a las ciudades litorales de la zona y a algunos ríos importantes, entre ellos el Ter, llamado flumen Alba, es decir, río Blanco. Estos dos hechos introducen nuevos elementos de juicio o, al menos, unas indicaciones especialmente significativas en el momento de considerar, como consideramos aquí, la fundación mítica de Gerunda. En un anterior artículo, a propósito de Barcino (Gràcia, 2007), ya indiqué que en todas las tradiciones se designa a los centros espirituales con epítetos relacionados con la blancura: como a la Tula atlante se la llama “isla blanca”, al monte Meru se lo llama “montaña blanca” o la ciudad griega de Argos igualmente la “ciudad blanca”, la “montaña blanca” (Berecyntia) donde se situaba el templo de Cibeles o Roma, que fue concebida como colonia de la ciudad Alba Longa, fundada por Ascanio, hijo de Eneas y cuyo nombre significa “ciudad blanca –albus- (y alargada)” fundada al pie del monte Albano (“montaña blanca”) y junto al río Álbula (“río blanco”), el actual Tíber (Livio, 1997) Así dice Guénon que: “A la designación de centros espirituales como ‘la isla blanca’ (...) hay que relacionar los nombres de lugares, regiones o ciudades que expresen igualmente la idea de blancura” (Guénon, 1987:X)
En Gerunda, confluyen cuatro ríos: el Ter (Alba), el Onyar (Unda), el Güell (Vado) y el Galligants (Gallis). Sin duda, el río principal y más caudaloso es el Ter, que nace en los Pirineos Orientales y desemboca en el Mediterráneo; desde la población de Sant Quince de Besora sigue una dirección Norte-Sur. El Onyar atraviesa la actual Girona, pero en la antigüedad, la ciudad estaba situada en el margen derecho, según el sentido de la corriente, siendo la muralla Oeste una barrera sólida para evadir las frecuentes inundaciones. El Güell es un pequeño río, afluente del Onyar, y el Galligants sigue una dirección Este-Oeste y recoge las aguas de Les Gavarres, a través de la Vall de Sant Daniel.


IMG 43.  Girone, ville forte d'Espagne, Fer, N., 1694. Fuente: Institut Cartogràfic de Catalunya (RM.19420). En este plano se grafía con todo detalle los cuatro ríos y se deduce la importancia y la presencia que tenían para la ciudad, que aparece representada con una simple mancha rosada.

Gerunda era una ciudad alzada sobre el agua, punto de encuentro de cuatro ríos (IMG 43), y literalmente cruzada por el camino por excelencia de la antigüedad prerromana: la Via Heraklea. Este simple esquema topográfico tiene una enorme carga simbólica, reproduce in situ un esquema ideal basado en la idea de Centro de Mundo, que con tanta precisión iconográfica recogió la tradición cristiana a través de la descripción del Jardín del Edén. Este aspecto ritual y simbólico, ese Centro espiritual simbólica y realmente instaurado en Gerunda está reforzado por el flumen Alba, el río Blanco: el Ter que discurre a sus pies.

Architéktõn

El sustantivo ?ρχιτ?κτων (Architéktõn) es un compuesto de árkhõ y téktõn; árkhõ en su forma radical alude a lo que es primero e intangible y téktõn a lo que es último y tangible. Si árkhõ fuera “idea”, téktõn sería “cosa”. El concepto de materialidad (téktõn) es, al igual que el concepto de inmaterialidad (árkhõ), inherente al termino y, en consecuencia, al acto. En pocas palabras, ?ρχιτ?κτων hace referencia a un acto genuinamente humano en virtud del cual acontece algo que a todos nos gusta que acontezca de vez en cuando: ocurre que, en virtud de ese acto, las ideas se hacen realidad. Cuando digo realidad quiero decir actualidad en sentido pleno: un edificio o una ciudad no es una formulación teórica sino algo que forma parte de mi entorno físico, que utilizo y que, sobre todo, habito; construir, que es un acto genuinamente arquitectónico es, siguiendo a Heidegger, nuestra radical forma de habitar el mundo. Al decir “idea”, sin embargo, la cuestión no es tan clara: puedo referirme a un deseo, a una voluntad; a una ocurrencia más o menos peregrina, a una intuición, a una visión de futuro, a una imagen enraizada a un contexto o a nuestra propia naturaleza… en fin, me refiero a una diversidad de eventos que acontecen en nuestra mente y que van de lo más primario a lo más preferente. Está claro que “idea” para nosotros, arquitectos, no es una ocurrencia más o menos simpática o ingeniosa; idea puede ser una forma coherente de resolver un problema dado o una forma de expresar una determinada visión del mundo. Sin embargo, no nos damos cuenta de que nuestro lenguaje incorpora una serie de conceptos recibidos que determinan nuestra forma de intelectualizar el devenir: cuando digo idea estoy utilizando involuntariamente una acepción del término específicamente aristotélica; en efecto, nosotros pensamos, siguiendo a Aristóteles, que las ideas están en las cosas; es decir, pensamos que la idea es siempre una idea (recibida, percibida o elaborada) que el hombre tiene de la cosa, del evento, del contexto, del mundo, del Ente al fin. En cambio ni se nos ocurre pensar, como pensaba Platón, que las cosas están en las ideas, es decir, que las cosas, los eventos, las circunstancias, el mundo en su diversidad indeterminada, los pensamientos incluso, están en un topós noetós superceleste que es el topós de la mente divina, la cual nosotros reflejamos por participación. Es decir, que en primera y última instancia las ideas son ideas divinas que el Mundo, en su radical unicidad, refleja en plenitud y diversidad. Esta última acepción de idea es la que caracteriza la actividad del Architéktõn. La raíz indoeuropea TK (tek o teks) lleva implícita la idea de fabricar, engendrar, infantar; de esta raíz provienen las palabras arquitecto y tejedor. Félix de Azúa (Azúa, 1996:§Arte) dice que: "… los griegos decían 'tejer' un templo y veían en la labor de levantar los muros y alzar las columnas el mismo artilugio técnico mediante el cual las mujeres tejían sus tapices". Esa “fabricación”, sin embargo, no es un acto inmediato y primario, ni mucho menos volitivo, bien al contrario requiere que el téktõn, es decir, el “obrero”, esté en posesión de unos conocimientos científicos y técnicos que avalen ese acto de “fabricar” ya sea el templo de Esculapio, una ciudad o el Tapís de la Creació; es decir, requiere que esté en posesión de un “oficio” o “técnica”, de una téchnè, y esta téchnè era lo que los clásicos griegos entendían como “arte”, concepto que, dicho sea de paso, llegó hasta el siglo XII: era el ars en contraposición a la scientia, que era la expresión de árkhõ. Que la raíz indoeuropea TK (tek o teks) vincule el oficio de la arquitectura y el oficio de tejer es muy significativo. De otras artes u oficios sólo metafórica o poéticamente se dice que “engendran”, por ejemplo, cuando Platón (Symposion, 210d-211b) dice que por el amor al conocimiento, de una ciencia primero y a la Ciencia en general, el filósofo, "vuelto hacia ese mar de lo bello y contemplándolo, engendre muchos bellos y magníficos discursos…". El sentido de engendrar en el radical TK no es este exactamente; tanto el arquitecto como la tejedora engendran una obra en su radical “darse a presencia”: el templo de Esculapio no es un argumento filosófico o una poesía sino un objeto en presencia con una característica diferencial determinante: está creado, formado y hecho para habitar.

Plan ideal preconcebido y Tapís de la Creació.

El Plan ideal preconcebido de Gerunda y el gerundense Tapís de la Creació (que es, según algunas hipótesis, una parte de un tapiz mayor (Palol, 1986:74)) que se conserva en el Museo de la Catedral, tienen una vinculación real de Oficio; son, ambos, imago mundi realizadas por un Architéktõn. El Architéktõn, que en el siglo XII  “diseñó” el Tapís de la Creació (IMG 44) reprodujo fielmente el Plan ideal preconcebido de Gerunda que debía conservarse muy presente en la mnemotécnica histórica de la ciudad. El Architéktõn del siglo XII vio en Gerunda una imagen del Paraíso, acorde a la cosmovisión judeo-cristiana que, como es sabido, incorpora, reproduce y actualiza antiquísimos mitos, símbolos y ritos. Y no sólo eso, vio en Gerunda la representación de un verdadero Centro del Mundo, y una imagen simbólica del kósmos.

IMG 44. Tapís de la Creació. Museo de la Catedral de Girona. Vid. (Palol, 1986) y (García, 1992)

En el ESQUEMA 5 se han representado los elementos simbólicos especialmente relevantes en el contexto de este artículo contenidos en el Tapís de la Creació. En el centro, representación del Cristo Cosmocrator como Hombre Universal. En las esquinas N, S, E y O, representados los cuatro ríos del Jardín del Eden, Geon, Pison, Tigris y Eufrates, y los cuatro vientos, Septentrión, Subsolanus, Auster y Cephirus. La superficie de las Aguas delimita el topos noetos o natura naturans y el topos horatos o natura naturata. Arriba, la representación de IANNUS. Y los puntos cardinales.

ESQUEMA 5. Estructura geométrica del Tapís de la Creació. Proporciones.

No es difícil ver en este esquema el anagrama el llamado en griego chiásmos (lo que en época cristiana se conoce como Crismón), símbolo de árkhö (FIG 18)

FIG 18. Anagrama ARKHO  (α ρ χ ω)

Como ya demostró M. Assumpta García (García, 1992:24), ver ESQUEMA 5, en el esquema geométrico del Tapís se cumple la proporción áurea: A+B/A = A/B = PHI (1,6); igualmente, el diámetro de la Círculo de la Creación, es decir, D, está en proporción áurea con la diagonal del rectángulo que incluye los cuatro vientos (en el ESQUEMA 5, línea –no dibujada- EO o NS), de manera que EO+D/EO = EO/D = PHI (1,6). Las medidas reales del Tapís son: A=1,32m., B=0,8m., C=0,06m y E=4,40m. En el ESQUEMA 6 se han superpuesto el Tapís de la Creació y el Plan ideal preconcebido de la ciudad. En amarillo el círculo de la Luz (aro menor) y el círculo de la Creación (aro mayor). En rojo, las líneas divisorias de los diferentes pasajes bíblicos representados en el Tapís.

ESQUEMA 6. Superposición del Tapís de la Creació sobre el Plan ideal preconcebido de Gerunda. El criterio de superposición ha sido hacer coincidir los límites conocidos de las murallas Este y Oeste con la parte interior del círculo de la Creació, de manera que este delimita dos espacios, uno intramuros y otro extramuros, que conforman el promoemium fundacional, como veremos más adelante.

En el ESQUEMA 7 se muestran superpuestos el Plan ideal preconcebido (ver también ESQUEMA 4), las trazas más significativas del Tapís de la Creació, (ver ESQUEMA 5), los puntos neurálgicos de la ciudad, las partes de la muralla fundacional conocida (en línea negra continua) y una propuesta de la muralla fundacional que no se conserva (en línea negra discontinua), los templos, tanto intramuros como extramuros, el Foro, la Basílica, las Termas, las puertas fundacionales y los caminos de acceso desde el territorio circundante y los ríos que la bordean.


ESQUEMA 7. Plan ideal de Gerunda superpuesto al esquema del Tapís de la Creació.

En el ESQUEMA 7 están ubicados todos los centros de interés, que vuelvo a exponer: intramuros, el Templo principal de la Ciudad que, probablemente, era un templo dedicado a Júpiter, donde actualmente está la Catedral de Santa María de Girona (1), el Foro frente a la Basílica (2) y el Foro en el centro de la ciudad (2’), la Basílica (10) y las Termas (9); alrededor del Foro y de la Basílica se situaban las tabernae. Extramuros: burgo de Sant Pere  (5) (templo de Cibeles, actual Sant Pere de Galligants, templo de Venus, actual Santa Eulàlia y templo de las vestales, actual Sant Nicolau), el Templo de Demeter, actual Iglesia de Sant Feliu (8) y el Templo de Mercurio, actual convento de Sant Domènech (7), el Templo de Marte, actual Sant Martí Sacosta (11). Estos templos, tanto intramuros como extramuros están situados siguiendo las indicaciones de Vitruvio (De Arch. I,7,1 ss).

Frente a la puerta Decumanus Oeste estaba situado el único puente que cruzaba el Onyar (12), justo delante de la ciudad facilitando el acceso a la ciudad desde el territorio Oeste, hacia lo que posteriormente fue el Mercadal, al otro lado de la orilla del río y que, en la actualidad, coincide con la situación del llamado Pont de la Princesa (FOTO 28). Este puente era absolutamente necesario para comunicar la ciudad con el territorio inmediato Oeste; su función, pues, no era rivalizaba con el Pont Major, el actual Pont de l’Aigua, que era el puente principal sobre la Vía Augusta, a unos centenares de metros hacia el norte, puente romano todavía visible y practicable hasta 1939, cuando las tropas republicanas lo dinamitaron por cuestiones harto discutibles. El Pont Major era el principal acceso desde el Norte, una verdadera “puerta” de entrada a la ciudad que ha quedado recogido en la toponimia del municipio de Sarrià de Ter, actualmente integrado en el área metropolitana de Girona, que se asienta en torno al Pont Major: Sarria o Sarrià es un hidrónimo (raíz *sar- = “fluir”, “discurrir”) que conlleva la idea de atravesar un bosque (una silva) antes de entrar en una ciudad, que es un orden, como se recoge, también, en la entrada desde el Norte a la Barcino romana a través del municipio de Sarrià, actualmente un distrito de Barcelona, o el municipio de Sarria situado en las proximidades de la ciudad de Lugo, en su entrada desde el Noroeste, en pleno Callis Iannus.

FOTO 28. Pont de la Princesa. Vista desde el Onyar hacia la Torre Gironella (eje decumanus)

Siguiendo con el ESQUEMA 7: la puerta Cardo N, actual puerta Sobreportes (3); la puerta Cardo S, actual puerta de Correu Vell (4); la poterna SE, actual acceso desde la Plaça Sant Domènech (13); la poterna SE’, actual acceso desde la Pujada Sant Domènech (lo que era el Campo de Marte) (15); la poterna NE, acceso desde la Vall de Sant Daniel (14) y en concreto desde el Monasterio de Sant Daniel. Por lo que respecta a la puerta fundacional Este, ya indiqué más arriba, que fue desdoblada por razones de accesibilidad; entonces, la poterna NE (3’) recogía el acceso desde la Vall de Sant Daniel y la SE (4’) el acceso desde la parte meridional del territorio. Así, podría decirse que las cuatro puertas fundacionales se sitúan en la “cruz de san Andrés” inherente al Plan ideal preconcebido que sigue esquemáticamente el Tapís de la Creació y que está relacionada con los cuatro vientos y cuatro ríos a los que más adelante me referiré.

Las puertas Norte y Sur en el Cardo maximo, entonces, quedan perfectamente ubicadas tanto en el Plan ideal preconcebido como en la realidad. Sin embargo, el decumanus maximo no puede ubicarse con precisión; todo parece indicar que podría situarse tal y como se representa en el ESQUEMA 7 (ver también ESQUEMA3): pasando por el centro de Plan ideal, desde la Torre Gironella hasta el río Onyar. Esta hipótesis tiene el inconveniente de que el decumanus maximo no cruza el Foro, sin embargo, viene reforzada por el hecho de que en el decumanus maxino, pese a las razones orográficas que ya mencioné más arriba, la puerta fundacional Oeste puede ser reconocida: es el acceso que desde el actual Carrer Ballesteries, en su encuentro con Pujada Sant Feliu, conduce al Carrer de la Força (cardo maximo) a través del Museu d’Historia. Es un acceso que salva un desnivel aproximado de 14 metros, desde el Onyar al Carrer de la Força, embebido en la propia muralla fundacional y que en la actualidad puede verse y recorrerse (FOTO 29).

FOTO 29. Puerta-Acceso Oeste, desde el Carrer Ballesteries al Carrer de la Força.

La fábrica de este acceso, en realidad, un pasadizo subterráneo en parte embebido en la Muralla fundacional, recuerda el llamado “Túnel de Eupalinos”.

FIG 19. “Túnel de Eupalinos”, en Samos; versión de Kienast, 1995. (Hellmann, 2002:32)

Obsérvese, además, los tres cuadrados mayores en el ESQUEMA 7: el cuadrado representado por una línea continua define los límites de la muralla fundacional; los otros dos cuadrados, en líneas discontinuas, definen el promoerium: el cuadrado interior, delimita los límites de la estructura urbana propiamente dicha, las insulae, (representada con una cuadrícula, la “malla hipodámica”, tal y como se muestra en el ESQUEMA 4), y el cuadrado exterior delimita lo que sería el muro en el acto ritual fundacional. No debe confundirse este muro, estrictamente ritual, con las murallas de la ciudad; estas se construían posteriormente y su ubicación no coincidía exactamente con el muro ritual, de manera que entre este y las murallas había una franja de terreno "promoerium" o "postmurum", interior y exterior a la muralla, que igualmente era de carácter sagrado pues estaba "dentro del muro" (Gràcia, 1993). En el promoerium nada podría construirse; intramuros, las insulae no se adosaban a la muralla y extramuros, una franja de terreno, entre el muro ritual y la muralla, demarcaba igualmente un ámbito sacralizado que no debía alterarse por actividad o construcción alguna.

Es este esquema de Gerunda, una cuestión, sin embargo, resulta enigmática: no puedo sustraerme a la pregunta de por qué el centro de Gerunda está situado en la ladera y no en la cima de la montaña de Les Pedreres; no parece lógico teniendo en cuenta las prerrogativas del rito fundacional. No sólo en la tradición etrusco-latina se alude siempre a la cima de una montaña o lugar elevado como enclave óptimo para establecer el centro de la ciudad, ya en Homero (Odisea, XVI, 471) se describe una “colina de Hermes” en donde los hombres son alcanzados, arrebatados y guiados por un “veloz mensajero…” como signo del designio en virtud del cual se optimiza el enclave preciso, centro ritual y simbólico de la ciudad. En efecto, esta cima a la que alude Homero es, simbólicamente, la alcanzada por el Augur, el magistrado instructor del rito fundacional de la ciudad, pues allí recibe y concibe los signos que él mismo juzga fastos o nefastos. Igualmente, Vitruvio indica que el emplazamiento del centro de la ciudad se situará en lugar elevado (De Arch. I,4,1), pero a resguardo de inclemencias (los ejemplos de ciudades romanas así establecidas son muchos y de sobras conocidos: la cima del mons Taber, centro o templum  de Barcino o el Palatino romano)

Sin embargo, el centro del Plan ideal de Gerunda, ((2’) en ESQUEMA 7) no está en la cima de un promontorio; está elevado con respecto a la planicie pero no en el lugar más elevado. Es una “disfunción” aparente, cierto, porque quien se sitúe en el centro de la ciudad actual, a los pies de la Catedral, por ejemplo, gozará de una sensación de estar elevado con respecto al valle y a los ríos que cruzan la ciudad. Sin embargo, estrictamente hablando, no parece que este Centro de la ciudad sea idóneo en términos rituales, que está situado a medio camino entre el río Onyar y la parte más alta de la montaña (Torre Gironella, FOTO 19 y 20). La siguiente sección (FIG 20) de la montaña Les Pedreres muestra sobre el topográfico la situación de estos puntos de la ciudad.


FIG 20. Sección Este/Oeste de Les Pedreres con las principales cotas topográficas sobre el nivel del mar de los centros neurálgicos de la ciudad. Fuente del topográfico: Ajuntament de Girona.

Por eso, creo que la fundación ritual de Gerunda tuvo lugar en lo que ahora conocemos como Torre Gironella, (6) en el ESQUEMA 7. Las necesidades de ampliación y/o construcción de la Ciudad llevaron al arquitecto republicano a desplazar ladera abajo el esquema urbanístico que ya en esencia estaba prefigurado allí donde el augur advirtió los signos fastos que determinaron la oportunidad de fundar Girona. Pla i Cargol afirma que esta es la parte más antigua de Girona y que desde remotísima antigüedad existió en este lugar más elevado de la montaña una torre cuadrada de defensa (Pla i Cargol, 1943:102), quizás una Torre de Hércules. En la IMG 39 puede observarse como todavía en el siglo XVII se conservaba intacto un oppidum de forma triangular que prefigura la forma del recinto murario de Gerunda, construido ladera abajo, hacia el Onyar. En realidad, cuando los romanos se asentaron en el lugar, identificaron ese promontorio ya sacralizado y establecieron ahí el verdadero centro de la ciudad. ¿Podría entonces decirse que ahí se instauro el arce sacrorum stramentis tecta, “fortaleza sacra cubierta de henos”, de la que habla Vitruvio en De Arch. II,1,5-6, es decir, la imagen o réplica vicaria de la Casa de Rómulo en el Palatino, verdadero centro fundacional de Roma del que cada ciudad de la República y del Imperio participaba filialmente y en donde con anterioridad se ubicaba el gerionis arx fundacional que dio nombre a todo el enclave?

El ESQUEMA 8, reproduce geométricamente esta idea: el triángulo equilátero ABC define los límites del promontorio fundacional, cuyo centro está notado con D y que corresponde con la imagen de Ianus (símbolo de la Puerta) en el Tapís de la Creació; el triángulo equilátero truncado BCB’C’ define los límites de Gerunda, con su centro desplazado D’. Las líneas gruesas en rojo son las partes de la muralla fundacional de Gerunda que actualmente se conservan. Este hecho no contradice lo que anteriormente se dijo con respecto al promoerium, pues la traslación de la ciudad se debía efectuar en su totalidad, gráfica y geográficamente, de la misma manera que en una circunferencia el círculo puede considerarse la expresión formal e íntegra del centro, sin que este centro pierda su entidad como tal. La línea en rojo discontinua es la actual Pujada de Sant Doménech que se prolonga hacia el Este, hacia la Torre Gironella, con trazas que se corresponden con límites de fincas vecinales que ha respetado el actual Edificio del Rectorado de la Universitat de Girona. La razón de este desplazamiento del centro de Gerunda tiene una explicación desde la praxis, desde la composición urbana que debió resolver la construcción de la ciudad en el territorio y se trata de un caso excepcional en la historia de la ciudad romana. Este es el rectangle surmontat d’un triangle del que habla Puig i Cadafalch.

Otro aspecto interesante del ESQUEMA 8 es que el triángulo equilátero EFG, que es igual al AB’C’, definen los límites del cuadrado HIJK, el cual engloba definitivamente todo el trazado regulador. Además, el cuadrado H’I’J’K’ que define el recinto construido de Gerunda (las insulae) está en relación áurea con él (si el lado H’I’ es 1, el lado HI es 1,6). Otra cuestión especialmente sorprendente es que, al igual que ocurre en el Tapís de la Creació, el lado del cuadrado PQRS está en proporción áurea con la diagonal del rectángulo LMNO, que resulta de prolongar los lados de este cuadrado hacia el cuadrado HIJK; es decir, si lado RS es 1, la diagonal (no dibujada) MN es 1,6.


ESQUEMA 8.

Un segundo aspecto interesante es el hecho de que, como se ve en el ESQUEMA 8, los triángulos equiláteros no forman una Estrella de David perfecta, es decir, no se inscriben en un hexágono regular, aunque, pese a ello, quizás, la Estrella de David que se prefigura en torno a los límites murarios de Gerunda, inherente al Plan ideal global, y perfectamente incluida en el cuadrado, resultó proverbial para los seguidores de la Torah, cuando este todavía debía conservarse, gráfica o mnemotecniamente, en el momento que Girona fue el principal centro cabalístico de la península. Sin embargo, esta Estrella de David “irregular” tiene unas particularidades geométricas que explican su “irregularidad” (vid. ESQUEMA 9): el lado EG del triángulo es igual al lado del cuadrado HIJK en el cual se inscriben los dos triángulos equiláteros. El lado EI del triángulo EGI es, pues, la mitad del lado mayor EG. Entonces, el lado del cuadrado HIJK es igual al radio EX de la circunferencia mayor que define los puntos G y F. Por lo tanto, si EI es igual a 1, EG es igual a 2 y GI  es igual a √3, lo que implica que JG es igual, aproximadamente, a ¼.

ESQUEMA 9. Razón geométrica de la Estrella de David irregular.

El ESQUEMA 10 muestra estas trazas sobre el plano actualizado de Girona.

ESQUEMA 10. Trazas sobre la trama actualizada (2002) de Girona. Fuente: Pla d’Ordenació Urbanística Municipal de Girona. Ajuntament de Girona.

Plan ideal: ríos, vientos y puertas.

Igualmente, los cuatro ríos que confluyen en Girona pueden relacionarse con las cuatro puertas fundacionales y las cuatro orientaciones según en siguiente ESQUEMA 11:

 


ESQUEMA 11. Plan idea preconcebido de Gerunda siguiendo las trazas del anagrama arkho. Representación de los cuatro ríos, los cuatro vientos y las puertas de acceso a la ciudad.

La estructura de la ciudad, con la ubicación de las puestas fundacionales y de las poternas, a las que se puede corresponder los vientos (vid. infra) y los cuatro ríos, así como las direcciones principales del espacio, es la decussatio describendum a la que hace referencia Vitruvio (De Arch. I, 6, 7). Decussatio es un hápax de Vitruvio y designa la acción y efecto de trazar una X, es decir, signar un determinado topos como lugar óptimo para fundar la ciudad, acorde con el curso del sol. Igualmente, este trazo en X se ajusta a un anagrama conocido desde la antigüedad: el llamado en griego chiásmos (lo que en época cristiana se conoce como Crismón –vid. FIG 17), símbolo de árkhö y, quizás, la evidencia mas notoria de que el Plan ideal preconcebido de Gerunda fue realizado por un Architéktõn, que, al igual que ocurre con la ciudad Lucus Augusti, como ha demostrado Carlos S. Montaña (Montaña, 2006) (Montaña, 2007), determina el esquema bajo el cual se organiza la idea de ciudad. Con respecto a esto último, y antes de continuar, cabe una consideración: que la decussatio sea un hápax de Vitruvio tiene un significado que ha escapado a la historiografía secular;  la decussatio, la X, es, como dije, un símbolo de árkhö y, en tanto que tal, es exclusivo del gremio de constructores, del gremio de los Architecti, luego, su contenido simbólico es sólo conocido por ellos. Vitruvio, o Agripa, pues parece que fueron una única y misma figura (Montaña, 2006), cuando no el nombre del gremio en sí, se vio obligado por circunstancias historias a hacer público lo que hasta entonces había permanecido como uno de los secretos del oficio, de ahí que sólo Vitruvio utilice la expresión; en realidad, no es que simplemente la utilizara sino que la puso en circulación, por así decir, para que su contenido no se perdiera en un momento histórico finisecular en donde las tradiciones antiguas (y la finalidad última de los oficios) habían sido olvidadas (circunstancia que ya Platón denunciaba en las primera palabras de su Timeo). Esta X o decussatio se encuentra profusamente representada en una de las arquivoltas que forman la portalada del templo de Sant Pere de Galligants (FOTO 30) y la encontramos representada, igualmente, en algunas lápidas representativas del culto Attis/Cibeles (Vid. IMG 8, margen superior derecho)


FOTO 30 La Decussatio en una arquivolta en la portalada de Sant Pere de Galligants.

Continuando con el ESQUEMA 11, obsérvese como se superponen dos orientaciones: con respecto al Plan ideal preconcebido, las puertas de acceso a la ciudad están situados con respecto las orientaciones intermedias, NE, SE, SO, y NO; con respecto a la estructura ortogonal (ritual) de la ciudad, las puertas están situadas exactamente con respecto a las cuatro direcciones principales, N, S, E, y O. Igualmente, en la X del tetragrama árkhö podrían relacionarse los cuatro ríos que confluyen en Gerunda: El Gallis (Galligants) que sigue una dirección teórica de Este a Norte, el Unda (Onyar) que sigue una dirección teórica de Este a Sur, el Vado (Güell) que sigue una dirección teórica de Sur a Oeste y el Alba (Ter) que sigue una dirección teórica de Oeste a Norte. Es especialmente importante el hecho de que el tetragrama árkhö se refiere a las seis direcciones del espacio, siendo la especialmente relevante desde un punto de vista simbólico la vertical, marcada por el cayado, que ha de entenderse no sólo como una representación en planta sino como la traza de un eje vertical que une Cielo y Tierra; en el esquema de Gerunda, la parte superior (Cielo), se corresponde con la Torre Gironella (prefiguración simbólica, origen y síntesis de Gerunda), en el Tapís representado por la imagen de Iannus, y en la parte inferior (Tierra) con la confluencia de los cuatro ríos, en el Tapís, las aguas inferiores y el Inframundo, es decir, el interior de la tierra en donde se halla la piedra oculta, representado en el Tapís por la Pasión de Cristo.


FIG 21. Anagrama de ANNU (IANNUS), Dios Solar. Representación de las cuatro direcciones del espacio y las cuatro direcciones secundarias, representadas como ríos o montañas. Este anagrama es la base simbólica del Tapís de la Creació y del Plan ideal preconcebido de Gerunda.

En el siguiente ESQUEMA 12 se muestra la adecuación de la trama urbana de Gerunda a los vientos dominantes en la zona, tal y como propone Vitruvio (De Arch. I, 6, 12). En esta zona geográfica, los vientos de NO (Mestral) y de SO (Garbi) son vientos insalubres; en cambio, el viento del Norte, la Tramuntana es un viento frío y seco, saludable. Las calles principales de Gerunda, pues, se orientan de manera que los cardines y los decumani evitan las direcciones NO y SO; en cambio, se sitúan en dirección Norte/Sur, lo que favorece el flujo del viento del Norte. Dice Vitruvio (De Arch. I, 6, 1) que los vientos cálidos y húmedos trastornan y dañan, mientras que los vientos fríos del Norte promueven que la salud se recobre. El médico Celso (25 a.C. – 50 a.C.) que ejerció en la Galia Narbonense, muy cerca de Gerunda, y que fue contemporáneo de Vitruvio, ya indica en su De Medicina II, 1, que los vientos fríos del Norte se consideran los más sanos. Asimismo, la trama urbana ortogonal evita los vientos NE (Gregal) y SE (Xaloc), que son los vientos más fuertes y dominantes en la zona.


ESQUEMA 12. Trama urbana de Gerunda y vientos dominantes.

Ya en Homero se describen los cuatro vientos principales como principios activos relacionados con el aliento o espíritu creador; considerados como emisarios divinos (Salmos 103,4: 148,8) tienen un aspecto, por lo general, benéfico, pero también maléfico (Éxodo, 10,13) y profético o apocalíptico (Jeremías, 49,35). Vitruvio los relaciona, con respecto a la morfología de la ciudad, con las ocho direcciones del espacio y con la salubridad del lugar, lo que incorpora un sentido eminentemente práctico que es propio del saber del Architéktõn. San Isidoro, en De nominibus ventorum XXXVII (De Natura Rerum) y en Etimologias XII,11, se hace eco de esta adequatio entre la teoría y la práctica propia de los Architéktõn. Este esquema de los 8 vientos puede simbolizarse con una representación gráfica análoga (FIG 22) que también es inherente al Plan ideal preconcebido, y cuyo origen es muy remoto, como puede comprobarse en una pequeña urna votiva chipriota, o caja de juegos, FIG 23, fechada entre los años 1250/1050 a.C.

  
FIG 22. Cuadrado de 8 radios.
 

FIG 23. Caja de juegos (British Museum (AN51290001). 1250/1050 a.C. Detalle.

La trama urbana de Girona sigue la dirección Norte-Sur, es decir, está girada 45º con respecto a la dirección NO y SO, que es la dirección de los vientos considerados insalubres, tal y como, aunque con otras consideraciones, propone Vitruvio (FIG 23)


FIG 24. Distribución ideal de la Ciudad según Vitruvio (Vitruvio, 1990). Este esquema varía en cada zona geográfica, según se consideren unos u otros vientos fastos o nefastos; Vitruvio dice  (De Arch. I, 6, 1) que lo importante no es la posición que ocupen los vientos en cada lugar, sino su fuerza y su salubridad:  “cómo se evitan sus soplos (el de los vientos nefastos) variando con relación a su acometida la orientación de los vicos y de las calles principales” Lo importante es que las calles principales no esté situadas siguiendo las direcciones de los vientos nefastos.

Plan ideal: la “cuadratura del círculo”

Otro aspecto relevante e implícito en todos los esquemas anteriores, es que los cuadrados básicos que conforman el Plan ideal preconcebido reproducen una figura análoga al “triple recinto druídico” (vid. FIG 1 y FIG 2) según el siguiente ESQUEMA 13, en donde se han señalado los centros neurálgicos de la ciudad, notados con la misma nomenclatura que en el ESQUEMA 7. Esta figura, dice Guénon (Guénon, 1962:X) era usada por los antiguos astrólogos para representar el zodíaco; es decir, que era una representación del círculo celeste “cuadrado” sobre la superficie terrestre. Como en la Jerusalén celeste, en este esquema se representan las doce puertas, simbolizadas por los doce triángulos, tres a cada lado, del cuadrado. Es “la cuadratura del círculo” (celeste), y, a la vez, por su carácter de modelo fundacional “la circulatura del cuadrado” (terrestre). Es decir, la Ciudad celeste e ideal ha sido simbólicamente “fijada” en el ámbito de la manifestación.

ESQUEMA 13. Triple recinto “druídico” representado en el Plan ideal preconcebido y centros neurálgicos: (1) Templo de Júpiter –Catedral-, (2) y (2’) Foro, (3) Puerta N Sobreportes; (4) Puerta S Correu Vell; (5) burgo de Sant Pere (Sant Pere de Galligants –templo de Cibeles-, Santa Eulàlia –templo de Venus- y Sant Nicolau –templo de las vestales-); (6) Torre Gironella y Puerta E; (7) Iglesia Convento de Sant Domènech –Templo de Mercurio-; (8) Iglesia de Sant Feliu –Templo de Ceres/Demeter; (9) Termas; (11) Sant Martí Sacosta –Templo de Marte-; (12) Pont de la Princesa y Puerta O, (14) Poterna NE. En línea roja discontinua, Cardo y Decumanus maximo.

En el simbolismo constructivo, la cuadratura del círculo se representa con la llamada Piedra cúbica en punta, que es, entre otros simbolismos, la expresión geométrica y numérica de la Piedra negra de Cibeles “descendida” sobre la Piedra fundamental o fundacional. En otras palabras, en el centro de la Ciudad, que es el Centro del Mundo, se unen Cielo y Tierra, lo que, igualmente está simbolizado por el octógono, FIG 21 y FIG 22, al ser esta figura geométrica la que representa la unión del Cielo, simbolizado por el círculo, con la Tierra, simbolizado por el cuadrado, como ocurre en la unión de un templo de base cuadrada con la cúpula que lo cubre. Además, en el Plan ideal preconcebido de Gerunda (ESQUEMA 4) el cuadrado que define la trama urbana de la ciudad es un cuadrado de 9 módulos de lado (9x9=81=8+1=9), llamado por Cornelio Agrippa (De oculta philosophia, II) “cuadrado de la Luna”, aunque su conocimiento y uso ritual y sagrado se remonta a Egipto y Mesopotamia, lo que redunda en el simbolismo lunar de Cibeles o la Magna Mater (vid. supra, IMG 5).

 

xx

 

© ARKHO © Josep M. Gràcia
© de los ESQUEMAS, Fotografías (FOTO), Imágenes (IMG) y Figuras (FIG) Josep M. Gràcia, (si no se indica lo contrario)
Las imágenes pertenecientes a las colecciones de los museos citados han sido reproducidas bajo autorización expresa.
Las imágenes de los planos antiguos han sido reproducidos bajo autorizacion expresa del Institut Cartogràfic de Catalunya.

Si desea reproducirlo, entera o parcialmente, rogamos soliciten autorización a ARKHO

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons 

Girona, Solsticio de invierno de 2009.