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Movidos por un vehemente afán de investigar, aprehender y difundir
los contenidos intelectuales del Arte Real
según aquel lenguaje universal que une a hombres libres y de buenas costumbres
en un renovado esfuerzo de síntesis,
y guiados por la acción simultánea de los Colores de la Obra,
nos reunimos en asamblea en torno al Árbol Solar
y acordamos fundar

que ha nacido a orillas del Mediterráneo
siendo el noveno día del mes de Enero del año 1999, festividad de nuestro patrón,
con el ánimo de testimoniar la herencia áurea, infalible e impersonal
y actualizar así el hilo tradicional que nos une con el Misterio,
y con la esperanza de que el Magisterio nos muestre, más allá de toda Ciencia,
la unánime realidad de un mundo sin nombres.
¡Sea, entonces, amigos, con elegancia y nobleza!

Este Manifiesto se compone de tres partes, cada una de las cuales traduce verbalmente las fases de la Gran Obra Filosófica.
La primera parte empieza por: "Movidos por…", y allí se exponen las razones o causas del impulso motor que nos ha reunido. Esta primera parte consta, a su vez, de tres partes en donde se explican las tres ideas fundamentales en torno a las cuales estas razones se justifican: la primera empieza por "Movidos por…" pues alude a la voluntad de buscar, la segunda empieza por "según aquel…" pues alude al deseo de encontrar y la tercera empieza por "…guiados por…" pues alude al poder de conseguir. Estas tres acciones, según enseña El Tres Veces Grande, concurren simultáneamente en la realización de la Gran Obra del Artesano, la única, en verdad, realmente grande. Puesto que la economía de medios es cosa ejemplar entre los Filósofos se dice: "…en un renovado esfuerzo de síntesis…" que es lo mismo que decir en un renovado esfuerzo "por resolver los opuestos", fin último de toda Filosofía, más allá de la cual, nada es posible decir. Para evitar toda interpretación subjetiva y tendenciosa se dice "lenguaje" y no "mensaje" aunque también se podría decir de esta manera; además se hace alusión con ello al "lenguaje de los pájaros", aquel que hablan los poseedores del Secreto y que es el único y verdadero lenguaje universal. Al decir "gentes de buena voluntad" se alude, como es obvio, a los hombres de buena voluntad del Libro, aquellos para los cuales la única voluntad es que se haga Su voluntad para que el conocimiento sea real y efectivo en su corazón, que es un símbolo del centro del intelecto, y la única y verdadera morada de la Piedra.
La segunda parte empieza por: "nos reunimos en…". En ella se expone el cómo y el para qué nos reunimos, es decir, el acto fundacional propiamente dicho y los símbolos apropiados para la ocasión así como la invocación a los dioses, necesaria en estos casos, pues los reunidos en torno al Arbol Solar lo hacen por Amor, aquel que guía a los "enfermos" hacia la "Salud suprema", según expresión dantesca. No falta, como es costumbre, fechar el evento
.
La tercera parte empieza por: "con el ánimo de…". Se exponen las voluntades y ruegos que apoyan el impulso motor primero y que son como su consecuencia más elemental. Esta parte se compone, a su vez, de dos partes: la primera, que empieza por "con el ánimo de…", alude la voluntad de los filósofos, pues, como es de costumbre, estos laboran desinteresadamente, ya que lo demás, según se dice, se dará por añadidura; además se hace referencia también con ello a su destino. Con la segunda, que empieza por: "con la esperanza de…", hemos querido invocar a la Providencia.

No falta, al final, el necesario envite a todos los adeptos a constituir el cuerpo de la Academia.